"Todas las residencias están sobreexigidas y en la región estamos muy tensionados"
El directivo calificó la inauguración de la Residencia Familiar Barcelona como un hito en el proceso de reconversión del servicio para abordar el aumento de la derivación de tribunales.
La apertura de la nueva Residencia Familiar de Segunda Infancia Barcelona en Concepción se convirtió en un nuevo hito para el proceso de reconversión del Cread Arrullo, pasando de un modelo que considera la complejidad de los niños, niñas y adolescentes (NNA) que allí permanecen por órdenes de protección, hacia un enfoque que busca considerar las múltiples dimensiones de las causas por las que se encuentran bajo tutela del Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia.
Al menos así lo explicó el director nacional del servicio, Claudio Castillo, cuando visitó Biobío para inaugurar este espacio indicando al respecto que "no es solo una nueva residencia, sino que es parte de la transformación de lo que era el modelo antiguo (Sename) en el modelo del Servicio de Protección". A esto agregó que el proceso se encuentra en pleno curso, quedando aún pendiente trabajos de infraestructura y completar equipos técnicos y profesionales.
En el marco de este proceso y la tensión del sistema residencial, el director sostuvo que "como Estado y servicio aumentaremos el aporte financiero en un tercio, respecto de lo que se aportaba mensualmente antes, porque creemos que aumentar los estándares, poner mayores exigencias de calidad, mayor cantidad de cuidadores por niño, requiere financiamiento y por eso ha sido tan significativo".
-¿Actualmente en qué estado de demanda se encuentran las residencias en Biobío?
-A nivel país hemos tenido un aumento muy significativo de niños menores de un año que están entrando a protección especializada, en particular a cuidado alternativo y principalmente a familias de acogida, pero también a residencias. Estamos en un momento de alta tensión. En general todas las residencias están sobreexigidas y en la región estamos muy tensionados por el aumento de derivaciones. Tenemos al menos la mitad de las residencias del país con sobre cupos, es decir, hay más niños de los que se planificó y la Región (del Biobío) no está exenta de esa situación.
-¿Cuál es el plan para enfrentar este escenario?
-Estamos en la fase de evaluación aumentando el número de proyectos, aumentando el número de residencias a futuro, pero disminuyendo la cantidad de niños por residencia para tener una intervención más especializada; aumentar la cobertura, dar cuenta de sobrecupos y avanzar en las listas de espera. En esta región no hay lista de espera en materia residencial, salvo la que se produce durante algunos días cuando tenemos una cantidad importante de ingresos; pero sí hemos tensionado de manera importante las residencias, porque están muy al límite en términos de su capacidad.
-¿Las familias de acogida están aumentando para apoyar este proceso?
-En el caso de la región, alrededor de mil niños están en familias de acogida y es menor el grupo que está en residencia. Ese es el enfoque que estamos teniendo, porque toda la evidencia muestra que un niño en familia de acogida puede recibir cariño y atención de uno a uno, por así decirlo, pero en la residencia, aunque se haga el mejor esfuerzo, siempre habrá un adulto al cuidado de más de un niño. Nuestro desafío es que ojalá no solo vayan a familias de acogida los niños pequeños, sino que también de segunda infancia e ir avanzando a edades mayores.
-Con la inauguración de la residencia Barcelona. ¿Cómo se distribuye el circuito integrado?
-Tenemos 3 dispositivos residenciales. El referido a la transición de 0 a 3 años tiene una capacidad de 10 cupos, al igual que el de niños con necesidades especiales o discapacidad; en el caso de la residencia de segunda infancia es para 12 cupos, así que tenemos una capacidad instalada de 32. En el caso de las Familias de Acogida se pueden atender hasta 70 familias en paralelo. En capacidad completa, superamos la posibilidad de 100 atenciones en estos cuatro dispositivos, pero como hay un aumento en las derivaciones, por cierto, que están sobreexigidos, no solo los colaboradores, sino que también los nuestros, de administración directa.