Cae empleo femenino y crece informalidad en hombres
Académicos apuntaron a una mayor fuerza de trabajo en Biobío y a un mercado laboral deficiente, lo que que podría generar un estancamiento en la empleabilidad.
La desocupación regional alcanzó un 9,0%, subiendo 0,6 puntos porcentuales en doce meses, resultado de un aumento en la fuerza de trabajo. En la comparación interanual, las personas desocupadas se incrementaron en un 8,2%, correspondiente a 5.370 personas más en esa condición, durante el trimestre móvil de diciembre 2024 y febrero 2025. El crecimiento de los ocupados se situó en 0,02%, con sólo 161 de personas en esta condición.
De acuerdo a lo informado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desocupación femenina en la Región fue de 10,5%, aumentando en 1,2 puntos porcentuales en doce meses, explicado por la mayor disminución de las ocupadas con un -1,6%, en relación a la exhibida por la fuerza de trabajo en mujeres, que anotó un -0,3%. La tasa de desocupación masculina se situó en 7,9%, aumentando 0,2 puntos porcentuales en doce meses, como consecuencia del mayor incremento de la fuerza de trabajo en hombres (1,4%), en comparación a la presentada por los ocupados (1,3%).
Informalidad y sector económico
El aumento interanual de las personas ocupadas fue incidido por los sectores económicos de la construcción, actividades de salud y transporte. Los rubros de comercio y actividades profesionales registraron una mayor disminución. A lo anterior, se suma que los hombres ocupados ascendieron un 1,3%, explicado por los sectores de transporte y construcción, mientras que las mujeres ocupadas descendieron en un 1,6%, en los rubros de comercio y actividades profesionales, principalmente.
El informe del INE también dio cuenta de una disminución en las personas ocupadas informales, con una caída del 3,1% en un año, cifra incidida por las mujeres. La tasa de ocupación informal, en tanto, se situó en 26,0%, registrando un retroceso de 0,9 puntos porcentuales. No obstante, la informalidad masculina creció en 0,8 puntos porcentuales, mientras que, en el caso de mujeres, esta bajó en 3,0 puntos porcentuales, llegando a una tasa de informalidad del 25,3% y un 27,1%, respectivamente.
Análisis laboral
La académica de ingeniería comercial de la Universidad San Sebastián, Daniela Catalán, sostuvo que "lo que más destaca de los datos del INE a nivel regional, según mi percepción, es la caída del empleo femenino y el aumento de la informalidad en los hombres. El dinamismo de sectores como construcción y salud contrasta con retrocesos importantes en comercio y servicios profesionales, lo que habla de una estructura productiva aún frágil".
En esa línea, precisó que, de no impulsar políticas de inversión y capacitación, especialmente en sectores con potencial como salud y logística, el mercado laboral regional podría mantenerse tensionado y apuntó a recuperar el empleo femenino y avanzar a ocupación más estables.
Respecto a la cifra de desocupación y el 9,0% (a nivel nacional fue de 8,4%), Catalán dijo que "este dato, en sí mismo, pareciera que no es alarmante, sin embargo, al analizar la dinámica del empleo, vemos que el número de personas ocupadas prácticamente no creció. En otras palabras, más personas buscaron empleo, pero el mercado no fue capaz de absorberlas. Esto indica un estancamiento en la capacidad de generación de empleo, lo que podría convertirse en un problema estructural si no se revierte".
Análisis similar realizó Carlos Smith, docente de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo, quien fue enfático en decir que "no estamos generando los empleos necesarios para poder contener esa cantidad de personas que entran. Yo creo que tiene que ver con que en la Región hemos tenido un aumento importante en el cierre de empleos (…) si seguimos en la misma senda, nos vamos a mantener cercano a este 9%. Hay ciertas legislaciones, como en el rubro de la pesca, que podría acrecentar hacia el futuro esto y hay que tener mucho ojo con estas tasas".