Santa Bárbara acusa problemas para aplicar ordenanza que protege entornos naturales
El municipio indicó que lo anterior se debe a una serie de observaciones provenientes del Departamento de Turismo y emprendedores de la comuna.
La ordenanza municipal publicada por la jefatura local de Santa Bárbara, la cual tenía por objetivo regular el turismo creciente hacia las inmediaciones de la cordillera del Tricauco, lleva casi cinco meses desde que fue presentada para participación ciudadana en su elaboración.
Pese a su presentación oficial durante la sesión ordinaria del Concejo Municipal en noviembre de 2024, a la fecha la ordenanza sigue sin ser aplicada. Lo anterior, según se informó desde la Municipalidad de Santa Bárbara, se debió al ajuste de la ordenanza presentada por la antigua administración, con base en observaciones realizadas por organizaciones medioambientales.
El alcalde de Santa Bárbara, Cristian Oses, explica que el retraso en la aplicación de la ordenanza municipal responde a observaciones que indicarían presuntos problemas en la formulación de la nueva normativa, señaladas por emprendedores y la Cámara de Turismo de Aguas Blancas.
"Por lo mismo, pedimos revaluar la ordenanza que se aprobó -pero que todavía no se ha decretado- para subsanar las observaciones. No tiene sentido tener una ordenanza que, si bien las regulaciones uno las establece como municipios, también debe tener un período de sociabilización y participación con las personas que intervienen en esto", sostiene el alcalde.
Reordenamiento interno
El alcalde Oses indica que existió una falta de información y organización en cuanto a la implementación de la ordenanza propiamente tal, requiriendo, en palabras del jefe edilicio, una reorganización del Departamento de Turismo del municipio.
"Teníamos una persona que estaba encargada de turismo, que lo dejó botado, y no tenemos ninguna base de datos, ni con emprendedores convocados (…) No tenemos ni siquiera un folleto", acusa Oses.
Sin embargo, pese a este retraso en su ejecución, el alcalde afirma que sigue siendo un tema de mayor relevancia para la comuna, colocando el enfoque turístico y el emprendimiento local como prioridad local. "Es una prioridad, pero lo estamos haciendo de buena manera", asegura.
Esto debido a las constantes irregularidades en el sector con relación a la entrada de embarcaciones al lago y accidentes de turistas. "Hoy día el uso del lago no tiene ninguna regulación, y no hay una ordenanza que regule, por ejemplo, el tamaño de las embarcaciones que se meten, o los accesos, o que existe un control baldío. Eso no está", señala.
"Tuvimos accidentes con las personas que andan en los kayaks, con unas inmensas lanchas que pasan y han volcado las embarcaciones más pequeñas, y creo que queremos aprovechar de incluir un todo en esta regulación", dice Oses.
Acciones altruistas
En la medida en que el municipio ejecute finalmente esta ordenanza para destinar recursos y personal para la protección del área comprendida por la cordillera del Tricauco -que abarca lagunas entre las que menciona Aguas Blancas, Nelquihue, Cañicura y Cerro La Pepa- existe una serie de asociaciones medioambientales que se encargan de forma altruista de la limpieza de estos espacios.
Una de estas es el Club Andino Los Ángeles, desde donde su presidente, Gutemberg Villarroel, plantea que se realizan jornadas de limpieza de forma regular en varias de las lagunas de la zona precordillerana del Biobío.
"Llevamos dos años de funcionamiento, y desde la primera salida nos hemos lanzado de lleno a hacer limpieza", declara Villarroel, quien agrega que estas labores se realizan tras la temporada alta. "La primera limpieza se hace siempre después de enero y febrero, luego que se va todo el volumen de gente de los balnearios", señala.
Las jornadas de limpieza en la zona, según afirma, culminan en grandes cantidades de basura removida del sitio, desde desechos orgánicos hasta carpas y colchonetas. "Lo que más se visibiliza es papel higiénico y toallas húmedas de la gente que no sabe ir al baño en la naturaleza", lamenta.
Villarroel igualmente señala que, debido a las complejidades propias del montañismo, las labores de limpieza son realizadas por gente que ya tenga experiencia en el treking por montañas.
Con respecto a la ordenanza de Santa Bárbara, Villarroel afirma que existe una intención por parte del municipio para proteger el terreno, a pesar del retraso en su ejecución. "Siento que se ha puesto el empeño para sacar esta ordenanza adelante, pero no tienen los medios para hacerlo", cierra.