"Carolina Tohá debe invitar al PS y PPD a decirles 'aquí estoy, ustedes son mis partidos'"
Tras una semana donde se allanó el camino a La Moneda para el oficialismo, el legislador abordó el panorama nacional y local para las elecciones.
Una semana de definiciones es la que ha vivido el Gobierno y la centroizquierda con miras a las elecciones presidenciales y parlamentarias de noviembre, con la renuncia de la ahora exministra del Interior Carolina Tohá, para iniciar un camino a La Moneda, el desistimiento de la expresidenta Michelle Bachelet para volver a competir y la llegada de Álvaro Elizalde a la jefatura del gabinete.
Frente al actual escenario político, el senador del Partido Socialista (PS) Gastón Saavedra explica a Diario EL SUR que las decisiones permiten marcar un camino con claridad para lo que viene.
"La mayor constatación que uno puede hacer es que se despeja el camino. Se terminaron las especulaciones que había sobre Carolina Tohá, dio el paso al frente y, por tanto, se transforma en una candidata presidencial. Por otro lado, tenemos certezas respecto al rol del PS al interior del Gobierno: Álvaro Elizalde va a ser el que esté en el comité político, en representación y se supera una situación que no nos parecía a los socialistas que estábamos fuera de la toma de acciones, más en el último año, que es uno complejo", expone.
-¿Por qué el Partido Socialista no tiene un candidato presidencial? Se esperó una respuesta de la expresidenta Bachelet que nunca comprometió.
-La presidenta Bachelet había tomado una decisión hace mucho tiempo. Ya había cumplido con el deber de conducir al país en dos oportunidades e insistió hasta la saciedad en que debemos preocuparnos de tener recambios en los liderazgos. Y eso los socialistas estamos al debe y es un desafío pendiente.
Esto ocurrió porque más que importarnos que tengamos una figura propia militante del partido, nos basta y nos sobra que haya una figura que identifique claramente con los postulados del socialismo democrático y los cambios graduales. Creo que a eso hemos apostado, y en eso sí hemos tenido certeza.
-¿Carolina Tohá es esa certeza? Porque institucionalmente el partido aún no se ha manifestado con un apoyo explícito.
-No cabe duda de que ella es esa certeza. En diciembre del año anterior el comité central de nuestro partido, el organismo máximo democrático que tiene el Partido Socialista, estableció que debíamos tener una candidatura única, pero también una propia, y ese mandato era una complicación.
Ahora, cada día tienes su afán. Ya tenemos la decisión de Carolina Tohá, y yo lo que siento es que ella debe dar el siguiente paso, que es invitar a los presidentes del PPD (Jaime Quintana) y PS (Paulina Vodanovic) para decirles "aquí estoy, ustedes son mis partidos. Yo soy candidata del socialismo democrático".
-¿Pesó en la falta de un nombre la situación ocurrida con el exsubsecretario Manuel Monsalve, hoy formalizado por un delito de violación a una subalterna?
-Evidentemente que sí, nos afectó, nos hizo daño. Decir lo contrario es tapar el sol con un dedo. Pero esa situación está aún en desarrollo, y tenemos que preocuparnos que el PS siga funcionando, se siga fortaleciendo y contribuyendo a un proceso articulador de construcción de mayorías para dar un gobierno con certezas económicas, sociales y políticas que requiere hoy día Chile para navegar en aguas tan turbulentas como las que hoy tenemos en el planeta con la proliferación de los liderazgos conservadores.
Hoy requerimos que se privilegie la unidad nacional y la articulación de todas las fuerzas políticas para salir adelante en un momento complejísimo que hoy día nos toca vivir como país.
Panorama regional
Al momento de abordar el panorama que vive la Región del Biobío, el senador Gastón Saavedra habla de un proceso de profundos cambios en el ámbito de su industrialización, pasando desde la instalación de grandes empresas como Enap, Fanaloza, las textiles y consolidación de los polos industriales al cierre de estas, situación palpable con la crisis de Huachipato vivida el año pasado.
"Se está terminando un proceso productivo que comenzó por allá por el año 1936 cuando se crea la Corfo. Se termina eso en la Región y quedamos entonces ya definitivamente con un desafío respecto de cómo acometemos, en estos 75 años que quedan del siglo XXI, esta nueva forma de producir y emplear la incorporación de la inteligencia a la economía, la generación de nuevos empleos y el fortalecimiento de las potencialidades que la Región sigue teniendo", reflexiona.
Junto a ello, pone el foco en el desarrollo que debe ocurrir tanto de la industria agricultora, forestal como también en el sector pesquero -"tenemos un desarrollo en más de 50 caletas de la Región, y por otra parte hay lugares donde hay un polo de convivencia industrial y artesanal, que nos permite que los recursos naturales que se extraen del mar se procesen y vayan direccionados a la alimentación de los seres humanos"- y en el desarrollo de Asmar, donde destaca la decisión del Presidente Boric de instalar como política de Estado el plan de construcción naval continuo.
-¿Considera que la Región llegó tarde a la conclusión que usted señala respecto a las áreas a potenciar, o bien que las fuerzas vivas en el Biobío han perdido peso en la toma de decisiones? En las últimas tres décadas la industria regional viene en caída libre.
-Hay un despotenciamiento evidente del peso específico de la Región en el país. Eso es innegable, no podríamos decir lo contrario. Eso significa que tenemos un desafío de ver cómo construimos liderazgos colectivos, y hablamos desde la Región para darle la importancia que tenemos como tal entonces.
Eso nos falta, porque estamos además en un proceso que tiene muy poco tiempo histórico que son los gobiernos regionales. No estoy sindicando a los que han sido gobernadores, sino a la madurez de un proceso democrático de gobernanza regional que debe ser capaz de articular todas las visiones que existen para que eso se transforme en un peso específico tal, que permita que la Región cuando hable, sea escuchada.
-¿Ha faltado eso?
-Sí. Me hago cargo de eso también como autocrítica, no le saco el cuerpo a aquello.
-Queda la sensación de una ausencia de peso a nivel legislativo en ese tipo de discusiones.
-Hoy tenemos un problema en la política respecto al rol que juega un parlamentario. ¿Acaso es ir a llevar los panes de Pascua o los premios a los bingos? El excesivo clientelismo nos saca del rol principal que significa estar en terreno, pero tampoco vivir en las nubes, sino que también debe tener una conexión con la realidad regional, y no sólo de las grandes comunas. Debemos estar atentos a las urgencias que nos plantea por ejemplo el alcalde de Quillaco, Pablo Urrutia, en materia de conectividad, o a nivel energético que nos manifiesta el alcalde de Alto Biobío, Félix Vita; nos falta ese vínculo más en cuanto y tanto al desarrollo humano en la Región para entonces tener ese peso específico.
-Parte de esa conversación es la que se dará en torno a las próximas elecciones parlamentarias de noviembre.
-Se producirán varios fenómenos. Por un lado, está la apuesta de varios candidatos que dejaron el municipio u otros cargos, como fue mi caso, y que en varios casos ya están haciendo campaña. Por otra parte, hay quienes van a tratar de revalidar su escaño.
-En la municipal de octubre pasado se dio la más amplia renovación de alcaldes...
-Hay gente que va a su segunda reelección, y vamos a ver como los evalúa la ciudadanía. Pero también cuánta conexión dejaron los exalcaldes o exautoridades que buscan el sillón parlamentario. Pero, además, se dará con voto obligatorio, lo que no ocurrió hace cuatro años. Vamos a tener resultados inesperados para unos e insospechados para otros.
-¿Cuál sería un buen resultado para el PS? Entre las precandidaturas están los exalcaldes Antonio Rivas y Jorge Rivas, la exdelegada Paulina Purrán y otros como el exdiputado Cristian Campos.
-Tener al menos un diputado en el distrito 20 y uno en el 21. En la legislatura anterior teníamos tres.